Somos como el invierno;
tiempo pasante que incrusta su pequeña magia
a la inexorable eternidad,
pequeña fiesta de líquidos calientes
y húmedos recuerdos,
nostalgia de besos huérfanos
y exiliados.
Somos como una tregua;
pequeña redención en un crepúsculo
que sostiene la caída del destino en turno,
discreta serenata al condenado
de muerte,
espejismo alimentado
por el candor de nuestras infancias.
Somos como un derrumbe;
azaroso, escandaloso
y de magnitudes colosales,
de grandes culpas y sollozos,
sin conciencia,
sin banderas blancas residuales,
pero triste por naturaleza...
Somos como tanto que no se dice,
como una expresión interrogativa,
como una noche con un eclipse
que me hace sentir vivo, que te hace sentir viva.
Somos como un secreto;
inoportuno y constelado.
Somos como la lluvia;
Tú en grata; yo en desbaratado.
AUTOR: DANIEL MEJÍA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario