el frío recorte de tu cadera…
que dobla y desdobla mi ilusión de amarte.
Quiero el horizontal de tu pecho,
el zigzag eterno de tu timbre…
que sube y baja entre mis senos.
Quiero tu mano en mi cabello,
que tus dedos húmedos me guíen,
en el orgasmo inmenso de mi silencio.
Quiero morder tu pierna,
decir que es mía
así como yo soy tuya…
Jugar entre el borde de la cama
y atrapar tus líneas…
Una por una…
Degustar tu olor y de cerca,
beber de ti.
Que con la copa de mi pecho
encuentre un especial adentro
Un secreto que en lugar de esconder
proponga pecar
Un monumento de querer y desear
más más y más
Morder el fino final de tu coxis...
uff...
Fue una bendición
anunciada por vos
Demonios,
que no llegue la cuaresma
Angie Hernández
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